La vihuela es un instrumento de seis cuerdas y pulsado con la mano, a medio camino entre el laud y la guitarra.
«La vihuela fue la hermana española del laud. Como éste, tenía seis órdenes, afinadas a intervalos de 4ª-4ª-3ª-4ª-4ª, y su música se escribía mediante un sistema de tablatura. En lo que difería del laud era en la forma, sobre todo por su tapa trasera plana, la forma de su cuerpo (el centro de sus laterales ligeramente curvado hacia adentro) y el clavijero levemente en ángulo hacia atrás. De hecho, se parecía más a una guitarra» (Atlas, 2009, p. 550).
Lucien Rebatet (1997) comenta que: «el repertorio de los vihuelistas comprende acompañamientos de melodía vocales, transcripciones de chansons, madrigales, danzas y sobre todo las diferencias, mudanzas o variaciones» (p. 124).
Se considera que fue Luys Milán el precursor de la vihuela y quien estableció su tablatura. En este sentido, tanto Richard Freedman (2018) como Allan W. Atlas destacan su tratado para vihuela de mano titulado El maestro de 1536.
Otro autor importante para vihuela fue Luis de Narváez.
También John Walter Hill, en su libro La música barroca (2008), cita varios tratados donde se habla de la vihuela, como los tratados de Alfonso Mudarra Tres libros de música en cifras para vihuela (1546) y Juan Bermudo Declaración de instrumentos musicales (1555), donde se tratan las técnicas de instrumentación de estos instrumentos. Otros tratados que cita son El libro de cifra nueva para teclas, arpas y vihuela, canto llano de órgano y contrapunto (1557) de Luis Venegas de Henestrosa y las Obras de música para tecla, arpa y vihuela (1576) de Antonio de Cabezón que contienen piezas escritas en un único sistema de tablatura que pueden ser interpretadas indistintamente por instrumentos de tecla, arpa y vihuela.

Figura 1. vihuela, Fuente: http://instrumundo.blogspot.com
Como ya hemos comentado, El maestro (1536) de Luys Milán es uno de los tratados de vihuela más importantes. Ya en la primera página, el autor nos da, junto al título, una breve explicación sobre lo que nos vamos a encontrar en este tratado: «Libro de música de vihuela de mano: intitulado El maestro, el qual trahe el mesmo estilo y orden que un maestro traheria con un discípulo principiante, mostrándole ordenadamente desde los principios toda cosa que podría ignorar, para entender la presente obra».
También contiene un prólogo donde de nuevo se nos explica la utilidad del presente tratado que, según su autor, tiene la intención de mostrar música de vihuela de mano a un principiante que nunca la hubiera tañido. En este sentido, el autor comenta que es necesario aprender el canto de órgano para entender el compás y la medida, y que, además, hay que templar bien la vihuela. Para esto, es necesario hacer tres cosas: darle su verdadera entonación, encordarla de cuerdas que sean buenas y, por último, templarla por puntos de canto. A continuación, el autor detalla de manera más pormenorizada cada uno de estos tres puntos.
También se explica la manera de afinarla y la manera de cifrar la tablatura: «las seis rayas son las seis cuerdas dela vihuela, tomando la más alta raya por la prima». Luys Milán trata siempre de apoyar estas explicaciones con ejemplos gráficos.

Figura 2. El maestro, Fuente: http://bdh-rd.bne.es
Este tratado está formado por dos libros. El primer libro contiene 8 cuadernos. El primer cuaderno trata de la “intelligencia e instrucciones del dicho libro”. El segundo y tercer cuaderno muestra música fácil por diversos tonos, dirigida sobre todo a principiantes. El cuarto y quinto cuaderno muestra música con diversos redobles y dos dedos, haciendo hincapié en la manera de tañer. El sexto y séptimo cuaderno muestra música algo más difícil y de más manos. Por último, el octavo cuaderno muestra ejemplos de música para cantar y tañer villancicos y música italiana.
El segundo libro trata, según su autor, de mostrar la música de vihuela por medio de obras como las fantasías y los villancicos, con sus reglas y anotaciones. Además, son obras más difíciles que las del primer libro, dado que ya se han adquirido los elementos básicos que se han tratado en el primer libro.

Figura 3. El maestro, Fuente: http://bdh-rd.bne.es
Por último, el autor escribe una especie de epílogo donde nos habla de que en este tratado se pretende mostrar los ocho tonos que en la música de canto figurado se usan. Para ello, la observación de las reglas y principios de las fantasías y otras obras que se muestran en este libro es fundamental. Aquí el autor nos explica que los tonos se dan a conocer en tres cosas: primero en el término, segundo en las clausulas, y tercero en la cláusula final. A continuación, y para finalizar, el autor da una explicación detallada de estos tres elementos.
Bibliografía
Atlas, A. W. (2009). La música del Renacimiento. Madrid: Akal
Rebatet, L. (1997). Una historia de la música. Barcelona: Omega
Freedman, R. (2018). La música en el Renacimiento. Madrid: Akal
Hill, J. W. (2008). La música barroca. Madrid: Akal
Milán, L. (1535-1536). El maestro. Valencia: Francisco Díaz Romano


