- Casablanca. La película
La película Casablanca (1942) es un clásico del cine romántico y de suspenso dirigido por Michael Curtiz. Ambientada durante la Segunda Guerra Mundial en la ciudad marroquí de Casablanca, combina intriga política con un triángulo amoroso inolvidable. Las actuaciones de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman son icónicas, y su guion, lleno de diálogos memorables, ha trascendido generaciones. La película destaca por su atmósfera cargada de tensión y nostalgia, y se ha convertido en un referente cultural sobre el amor, el sacrificio y el heroísmo en tiempos de conflicto.

Figura 1. Cartel de la película Casablanca. Fuente: Archivo personal.
- Casablanca. La música
La partitura que Max Steiner escribió para Casablanca es uno de los grandes ejemplos del sinfonismo clásico de Hollywood, y no es casualidad: su lenguaje bebe directamente del postromanticismo centroeuropeo, de Wagner y de la tradición operística que este dejó en herencia. Se nota, sobre todo, en tres rasgos que atraviesan toda la partitura. El primero es el uso constante del leitmotiv, esa técnica wagneriana de asociar un tema musical a un personaje, una idea o una relación dramática concreta, de modo que la música va contando, en paralelo a la imagen, quién es quién y qué siente por quién. El segundo es una orquestación densa y expresiva, en la que las cuerdas y las maderas líricas llevan casi todo el peso emocional. Y el tercero, quizá el más importante, es que esa música no se limita a ambientar: cumple una función narrativa estructural, guiando de forma activa cómo el espectador percibe emocionalmente cada escena.
El elemento que sostiene todo el edificio es As Time Goes By, la canción de Herman Hupfeld que Steiner convierte en el leitmotiv del amor entre Rick e Ilsa. Alrededor de ese tema, la banda sonora va tejiendo el conflicto central de la película: el choque entre el amor personal de los protagonistas, el peso del sacrificio moral y el telón de fondo bélico y político que lo condiciona todo. Musicalmente, ese conflicto se traduce en una oposición muy clara entre dos mundos sonoros: por un lado, los temas líricos, escritos en tonalidades mayores o en sus relativas; por otro, el material marcial y sombrío, apoyado en modos menores y en un cromatismo que tiñe de inquietud cualquier escena.
En este sentido, Conrado Xalabarder (1997) señala que Casablanca «contó con una amplia y poderosa partitura de fuerte contenido dramático, parte de la cual era una recreación de la canción As Time Goes By; en el resto, derivaba por otros cauces, como influencias moriscas insertadas en la gran orquestación» (p. 52).

Figura 2. Portada del Cd Casablanca. Fuente: Archivo personal.
- Análisis de la Suite
La Suite funciona como una síntesis sinfónica de los principales materiales temáticos de la película, organizada en secciones que contrastan entre sí, casi como si fueran los distintos actos de un pequeño drama musical.
Según Michel Chion (1997): «Recogiendo citas y juegos de imitación sobre temas sentimentales, patrióticos, militares alemanes y franceses, junto con un importante trabajo de leitmotiv sobre la canción-fetiche del filme, As Time Goes By, esta partitura presenta como una vasta red de ecos, emociones y resonancias, que tiene un impacto aun mayor porque la trama novelesca está enteramente dedicada al recuerdo, a los ecos emocionales, a los presentimientos y a la indecisión» (p. 221).
a. Introducción — Maestoso
La obra arranca con carácter Maestoso, y desde el primer compás deja claro que busca un tono noble y épico. Está escrita en Re mayor, una tonalidad de color brillante que la tradición asocia casi automáticamente al heroísmo, y la orquestación acompaña esa intención: los metales y la cuerda completa se mueven en acordes homofónicos, reforzados por el timbal y la percusión, que aportan la solemnidad que la escena pide. La textura es predominantemente homofónica y la armonía se apoya en progresiones tonales claras, del tipo I–IV–V, con ese aire ceremonial tan reconocible.
Todo esto cumple una función dramática muy concreta: evocar el contexto geopolítico y el trasfondo heroico de la historia, la guerra y la resistencia que laten detrás de cada personaje. En esta introducción la música todavía no se detiene en lo íntimo; mira, más bien, hacia lo histórico.

Figura 3. Comienzo de la de Suite de Casablanca. Fuente: Elaboración propia.
b. Sección lírica — Moderato (tema de amor)
Aquí entra el material asociado a Rick e Ilsa, y el cambio de carácter es inmediato: pasamos a un Moderato cantabile en el que la melodía deriva directamente de As Time Goes By, con sus intervalos conjuntos y su fraseo amplio y relajado. La instrumentación cambia de registro: las cuerdas se mueven en la zona media-aguda y aparecen solos de madera, sobre todo de oboe o clarinete, mientras el acompañamiento se construye con arpegios y acordes sostenidos que dejan respirar la melodía.
Heriberto y Sergio Navarro Arriola (2003) destacan que «uno de los principales aciertos de la música se halla en la inteligente utilización de la canción As Time Goes By, compuesta en 1931 por Herman Hupfeld para la obra de Broadway Everybody’s Welcome» (p. 89).
El tratamiento armónico es igual de elocuente. Steiner modula hacia tonalidades cercanas y recurre a dominantes secundarias para intensificar la emoción del momento, y además evita las cadencias resolutivas, lo que deja flotando una sensación de nostalgia e irresolución muy deliberada. En la película, este material suele acompañar las escenas retrospectivas de París y los instantes de mayor tensión emocional entre los protagonistas: representa los recuerdos y esa relación amorosa que quedó truncada. La música actúa, en definitiva, como una memoria sonora, capaz de expresar lo que los personajes ni siquiera llegan a decir en voz alta.

Figura 4. Tema al piano de As Time Goes By. Fuente: Elaboración propia.
c. Episodio dramático — desarrollo y tensión
Esta es la sección más inestable de toda la Suite. El cromatismo aumenta de forma notable, las cuerdas graves adoptan ritmos más agitados, los metales intervienen con acentos marcados y aparecen secuencias ascendentes que van generando tensión de manera progresiva.
Todo ese material sirve para musicalizar el conflicto moral que atraviesa a Rick, dividido entre la neutralidad y el compromiso, entre el amor y el sacrificio. La música deja aquí de ser puramente lírica y se vuelve más sombría, casi como si reflejara por dentro la duda del personaje.
d. Reexposición y clímax
El tema amoroso regresa, pero ahora en una versión ampliada y mucho más intensa. La orquesta suena a tutti, los violines suben al registro agudo para intensificar la emoción, y trompas y trombones tejen contrapuntos por debajo, todo ello con una dinámica que llega al fortissimo.
Lo interesante es la transformación que sufre el tema: de íntimo pasa a heroico, y esa transformación refleja, en términos puramente musicales, la decisión final de Rick.
e. Coda — resolución solemne
La obra cierra retomando el carácter noble del comienzo. Vuelve a sonar La Marsellesa, se retoma una tonalidad mayor estable, aparecen cadencias plenas y la textura se va reduciendo poco a poco, como si la música misma se fuera apagando con calma.
Ese cierre tiene un significado dramático muy claro: apunta al sacrificio como acto heroico, a una resolución moral y a un final emocional que, sin embargo, no llega a ser un triunfo romántico en el sentido convencional.

Figura 5. Tema de la Marsellesa arreglado por Steiner. Fuente: Elaboración propia.
- Relación de la música con las imágenes
Steiner recurre aquí a varios procedimientos típicos del cine clásico de Hollywood. El primero es, de nuevo, el leitmotiv con función narrativa: el tema de amor funciona casi como la voz interior de los personajes, y su transformación a lo largo de la película va reflejando la evolución psicológica de Rick.
El segundo procedimiento es lo que podríamos llamar sincronización emocional, y conviene distinguirlo de la sincronización literal: la música no imita movimientos ni acciones físicas, sino que traduce estados afectivos. La nostalgia se convierte en líneas melódicas descendentes, la tensión en cromatismo y densidad orquestal, y la decisión heroica en tonalidad mayor y metales.
El tercer procedimiento es la continuidad dramática: la música unifica escenas que, de otro modo, quedarían dispersas, aporta coherencia emocional al conjunto del relato y llega a sustituir aquello que los personajes no pueden decir de forma explícita.
- Conclusión
La Suite de Casablanca es un ejemplo canónico del sinfonismo cinematográfico clásico. Formalmente está muy cerca del poema sinfónico, se construye sobre la transformación temática de unos pocos materiales y está pensada, de principio a fin, para reforzar la narrativa emocional de la película.
Para Heriberto y Sergio Navarro Arriola (2003) «la popularidad de la banda sonora de Casablanca se debe principalmente a su célebre canción, pero el conjunto es realmente otro más de la extensa lista de grandes trabajos que Max Steiner proporcionó al cine de los años treinta y cuarenta» (p. 90).
Con recursos puramente musicales, Steiner logra algo nada trivial: convertir una historia íntima, la de dos personas que se quisieron y se perdieron, en un drama de dimensión épica.
Bibiografía
Chion, M. (1997). La música en el cine. Barcelona: Paidós
Navarro Arriola, H. & Navarro Arriola, S. (2003). Música de cine: historia y coleccionismo de banda sonoras. Madrid: Ediciones internacionales universitarias
Xalabarder, C. (1997). Enciclopedia de las bandas sonoras. Barcelona: Ediciones B


